lunes, 26 de marzo de 2007

Recuperar la memoria escribiendo la historia

Hay una pregunta fundamental que debemos hacernos todos y sobre todo las personas interesadas en impedir que se pierda una parte de nuestra historia: ¿Qué podemos hacer para recuperar la memoria? Las respuestas son muchas, pero hay, sin duda alguna, una fundamental: Investigar.
Cada año salen de nuestras universidades cientos de licenciados en historia, altamente preparados, que se ven en la tesitura de preparar las oposiciones para enseñanza secundaria, siendo una minoría los que optan por dedicarse a la investigación. De esta minoría muy pocos pueden investigar aquello que más les atrae, ya que los convencionalismos académicos y la necesidad de optar a becas de investigación hace que a la hora de proyectar su investigación se ciñan a la especialidad de su director de tesis o a cualquier tema que pueda ser compatible con los criterios políticos de la institución que les ha de conceder su exigua beca.
A pesar de ello, quizá no sean estas las causas de que no se investigue la historia del socialismo, al menos en su faceta local, ya que son numerosas las investigaciones sobre sus dirigentes y su papel tanto durante la Restauración como la II República. Es más probable que la principal causa de la falta de investigaciones de este tipo a otros niveles sea simplemente la falta de voluntad desde las jerarquías autonómicas, provinciales o locales de las organizaciones socialistas. Es verdad, que si hay algunos estudios en contadas comunidades, y hasta algunos a nivel provincial, pero el hecho es que hay profundas diferencias entre unos lugares y otros.
Ya hemos visto que el investigador está limitado por otras cuestiones ajenas a su voluntad, por lo tanto han de ser estas organizaciones las que promuevan que se investigue su propia historia. Desde el lugar donde escribo encontramos un ejemplo paradigmático, ya que nos encontramos con que el interés por la historia del socialismo en nuestra provincia ha crecido a raíz de la elección de José Luis Rodríguez Zapatero como presidente, sin embargo, ni eso ha logrado que surjan ni desde la universidad ni desde las organizaciones socialistas iniciativas en esta línea.
Como en todos los ámbitos, León es rica en historia, pero pobre en investigación. Hay grandes lagunas que no se cubren, o que se tratan de llenar a base de contar anécdotas carentes de contexto. A día de hoy lo que se conoce del socialismo leonés es mínimo. El efecto, es evidente, el olvido. Poco o nada se recuerda de aquellas primeras personas que decidieron reunirse para formar las primeras agrupaciones, ni de aquellos que concurrieron a las elecciones municipales o nacionales, pero que no lograron ser elegidos o aquellos otros que si lo fueron. También existe un vago recuerdo de que una vez hubo en León unos edificios denominados "Casa del Pueblo" a los que los obreros acudían, donde realizaban su labor el partidos y las secciones sindicales, donde se organizaban los 1º de mayo o se hacían asambleas obreras.
También es verdad que el franquismo durante casi 40 años se encargó de borrar o de procurar que fuesen temas tabú los recuerdos de lo que había antes, hasta los recuerdos de aquellos familiares que fueron masacrados por tener otras ideas, tuvieron que ser acallados.
Con todo ello pintamos un cuadro seguramente excesivamente pesimista ya que aunque el trabajo sigue por hacer, en nuestra mano está el comenzarlo, al menos mientras los medios y las fuentes de información puedan ser consultadas. Por ello, en este blog, trataremos de hacer de este un tema de debate y a través de nuestra web trataremos de que ese vacío se vaya llenando, pues la segunda parte de la respuesta a la pregunta que hacíamos al principio es: difundir los resultados de nuestra investigación.

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Presentación del libro "Muerte y represión en el Magisterio de Castilla y León"