miércoles, 26 de diciembre de 2007

Cartas del pasado, fuentes del presente

Hay una fuente documental por la que estoy adquiriendo una especial predilección en los últimos tiempos. Se trata de las cartas.
Se han dado dos circunstancias en concreto: una, que me he topado con varios conjuntos de cartas pertenecientes a diferentes personajes, en este caso del socialismo leonés, cada uno de ellos con un carácter distinto y otra, que esta fuente aporta una visión mucho más personal de los hechos, dando, quizá, una imagen más cercana.
Por una parte, quiero destacar un conjunto de cartas remitidas desde la prisión de León y el centro de concentración de San Marcos, por un importante representante socialista a su familia. Por otra, un conjunto de cartas emitidas por otro personaje importante en sus labores de gestión como director de la Escuela de Obreros dependiente de la Fundación Sierra Pambley, en las que expone las razones de su participación en la política local leonesa.
Ambos casos, salvando las distancias, dan una información de momentos diferentes en la Historia cercana, pero sobre todo podemos rastrear la personalidad de las personas que están detras de las experiencias que describen, casi una empatía con los redactores de las cartas.
El problema es que en la historia hay que tratar de evitar la subjetividad de este tipo de fuentes si se quiere buscar un mínimo de objetividad, lo que no las invalida de antemano, pero si las pone bajo cuarentena, sobre todo por que a veces no aporta datos, sino un estado de afectividad del individuo.
A pesar de todo ello, cuando hay como en este caso una implicación afectiva, lógicamente ejercen una atracción mucho mayor que los datos asépticos e impersonales. También tienen una problemática específica, ya que este tipo de documentación se conserva en manos de particulares, familiares o descendientes de los protagonistas de las mismas, y que por lo tanto son tratadas como patrimonio personal o familiar. Son raros los casos en los que llegan a archivos ya que al ser de carácter personal, la gente prefiere destruirlas antes que entregarlas a nadie (cosa comprensible desde su punto de vista).
Precisamente en ello radica su importancia, por su forma de trasmitir la realidad, por la información de tipo social y personal, y sobre todo porque algunas muestran la crudeza de la violencia gratuita ejercida sobre algunos miembros de la sociedad durante la guerra civil.

domingo, 23 de diciembre de 2007

Personajes del Socialismo Leonés

Sería ciertamente complicado hacer una lista completa de los personajes más destacados del Socialismo Leonés a lo largo de sus más de cien años de historia. Sin embargo, dadas las circunstancias actuales, sería conveniente comenzar a elaborar un borrador de lista.
Desde hace un tiempo la Fundación Pablo Iglesias venía gestando un proyecto de investigación que venía haciendo falta desde hace tiempo. Se trata del Diccionario Biográfico del Socialismo Español hasta 1939, que por fin se ha plasmado y que ya cuenta con una web en la que empezar a colgar la información que se vaya recuperando.
Es una iniciativa de lo más interesante, por dos cuestiones primordiales, por una parte la magnitud de la investigación que trata de cubrir un espacio geográfico amplísimo, toda España, y por otro lado el marco temporal que también cubre un tramo de gran amplitud e interés, abriendo las puertas a la realización de una segunda fase situada entre 1939 y la actualidad.
A este respecto ya estaba en nuestro ánimo utilizar nuestra web en este mismo sentido, colgando en ella las biografías de socialistas leoneses destacados, aunque de momento como podéis ver está un poco escasa la lista. Es por ello que como en otras ocasiones volvemos a instaros a ayudarnos en esta labor, haciéndonos llegar cualquier clase de información que podáis tener acerca de socialistas leoneses. En realidad, aunque tendemos a hablar de socialistas destacados, lo más objetivo es decir que lo conveniente es colgar toda la información que sea posible, de cualquier persona que haya trabajado por el socialismo en León, aunque prestemos un poco más de atención a los más destacados, ya que es más fácil, teóricamente, encontrar datos sobre ellos.
Pero centrándonos en el tema que nos induce a escribir hoy, vamos a destacar algunas figuras del Socialismo Leonés de todos los tiempos.
Como primer paso tendríamos que destacar los nombres de aquellos pioneros que formaron las primeras agrupaciones socialistas en diferentes localidades de la Provincia de León. Algunos de esos nombres los podemos conocer para el caso de Astorga en nuestra web, sin embargo las investigaciones para otras localidades aun están pendientes. Sin duda para la ciudad de León podemos destacar los nombres de algunos personajes como Miguel Castaño Quiñones, José Antonio Álvarez Coque o Miguel Carro Llamazares que en en los años 10 y 12 del siglo pasado ocuparían los cargos de Concejales. Otro personaje que debe ser destacado de esta época es Juan Antonio Nuevo Suárez, que de entrada no es socialista, sin embargo si que tienen vinculación con el republicanismo más a la izquierda de León y cuya importancia será definitiva, pues será el que venda los terrenos al Partido Socialista donde en los años 30 será levantada la Casa del Pueblo de León. Otros personajes destacados son Alfredo Nistal Martínez, que será diputado a igual que Castaño en las Cortes Constituyentes de 1931. Niscostrato Vela Esteban, destacado socialista, padre del pintor José Vela Zanetti. Otro destacado fue Modesto Sánchez Cadenas, pintor, amigo de Vela, que al parecer fue secretario de la Directiva de la Casa del Pueblo. Conocemos el nombre del que seguramente fue el primer dirigente de la Juventud Socialista Leonesa, ya en 1910, Porfirio de Cela, pero su trayectoria posterior no ha trascendido.
Para la época anterior a la Guerra Civil las lista puede crecer de una forma importante, pues aquí no estamos citando más que unos pocos ejemplos. Muchos otros destacaron también durante la Transición y los años posteriores: Julio Huertas Terroba, Andrés Fernández Fernández, Gregorio Pérez de Lera, Jesús García, Baldomero Lozano, Maximino Barthe, Lorenzo López Trigal, Ángel Villalba, Miguel Alejo, etc. Disculpad lo ecléctico del listado pero son nombres que me vienen así pensando someramente en ellos. Claro que podemos destacar los que yo creo son dos personajes importantes cada uno en su ámbito actual. Por un lado, Francisco Fernández Álvarez, como Alcalde de la ciudad, emulando a Miguel Castaño o a Gregorio Pérez de Lera. Por otro, sin duda la representación más importante del socialismo leonés en su historia, como es la presidencia del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, además de la Secretaría General del PSOE.
Lo más importante de todo esto es poner de manifiesto la necesidad de hacer lo que que está por hacer en este ámbito de la investigación. La búsqueda de información puede llevarnos a descubrir que la importancia de la implantación del socialismo en León fue mucho más importante de lo que parece o que estamos equivocados, puede que nuestros abuelos, esas personas circunspectas que no hablar de la Guerra fuese afiliados o simpatizantes, a los que el terror de la época atenazó el alma socialista, o en fin, que nuestros padres que ahora dicen que la política no les interesa, acudían fervientemente a escuchar hablar a Felipe González o a Alfonso Guerra a los mítines y que se desengañaron del socialismo cuando España entró en la OTAN.
Bueno, la pregunta está lanzada, tú, compañero lector, si tienes interés en responderla, aquí te esperamos. Un saludo.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Presentación del libro y exposición "Testimonio de Voces Olvidadas"

Ayer se celebró en el marco del Auditorio Ciudad de León la presentación del libro y exposición "Testimonio de Voces Olvidadas". La concurrencia fue nutrida, sobre todo de ámbito ideológico de la izquierda leonesa. A la sazón el promotor de la edición del libro y de la exposición, Fermín Carnero, es exsecretario Regional de UGT Castilla y León, y Presidente de la Fundación 27 de marzo, creada por la citada formación sindical para promover este tipo de iniciativas y eventos.
Con la presentación del acto realizada por Arturo Fernández, Secretario Provincial de UGT de León, se dio paso a las intervenciones de los miembros de la mesa. En primer lugar D. Enrique Berzal de la Rosa, explico el proceso seguido para la confección de la publicación agradeciendo las colaboraciones que había tenido, explicando la necesidad de publicaciones de este tipo y finalizando con la lectura de una carta de un Alcalde Socialista de Valladolid a su hija horas antes de sufrir su fusilamiento, lo que dejó al auditorio en cierto estado de shock. Tras él, intervino Dña. Evelia Fernández Pérez, Concejala de Cultura y Patrimonio del Ayuntamiento de León, que puso de relieve como se había elegido ese lugar, esa sala del Auditorio, que desde hace unos meses alberga un mural de José Vela Zanetti y como este en cierta manera forma parte de la exposición ya que representa a los que tuvieron que exiliarse para poder seguir viviendo, la otra faceta de la represión.
A continuación fue el turno de D. Fermín Carnero que a su decir sacó su vena sindicalista y agradeció la colaboración prestada tanto por la Concejala, como por el personal de la Concejalía y el Auditorio. También tuvo palabras de agradecimiento para los autores del libro por su intenso trabajo.
Finalmente, en el mismo tono intimo y emotivo, D. Francisco Fernández Álvarez, Alcalde de León, prescindiendo del discurso que había elaborado al efecto, rememoró a su abuelo que sufrió la represión y la prisión en San Marcos, así como a los de algunos de los presentes, poniendo de relieve la cantidad de represaliados que hubo en León.
Finalizada la presentación se formaron los típicos corrillos destacando sin duda el que rodeaba a Juan Rodríguez Lozano, padre de José Luis Rodríguez Zapatero, asiduo en este tipo de actos.
En grupos realizaron la visita al resto de la exposición, sobre todo prestando un especial interés a la parte dedicada a León.
Sin duda se trata de una visita obligada para los interesados por estas cuestiones y también para los familiares de los represaliados, ya que se ha conseguido localizar una gran cantidad de materiales gráficos y documentales, pudiendo encontrar datos en ellos sobre sus familiares.

lunes, 10 de diciembre de 2007

Documentación Inedita

Las investigaciones históricas cada día avanzan más. Sin duda uno de sus impulsos más fuertes está motivado por el mayor acceso a la documentación y a las fuentes de las que se nutre esta disciplina. Las nuevas tecnologías están abriendo la puerta a documentación muy alejada de nosotros físicamente, agilizando su consulta. Por poner un ejemplo, los archivos digitalizados, aunque hasta ahora muy pocos que lo estén al completo, poco a poco van poniendo a nuestra disposición conjuntos documentales que eran muy complejos de investigar, por ejemplo series documentales ordenadas cronológicamente, cuya consulta sin la referencia de la fecha era un trabajo arduo, y que con los mecanismos de reconocimiento de texto se hace casi de inmediato, introduciendo los términos de búsqueda.
Pero a pesar de ello, se produce una paradoja, pues mientras que la documentación custodiada por archivos tanto públicos, como en algunos casos privados, va siendo cada vez más accesible, la documentación privada o en manos de particulares, va desapareciendo, perdida en un limbo, en el que depende de la voluntad de su o sus propietarios que salga a la luz.
No podemos hacernos una idea aproximada de las cantidades de documentación que pueden estar en manos de particulares. La situación depende específicamente de cada persona y de cada situación. Se pueden rastrear muchos casos de situaciones en las que, o la acción del estado o de los propios particulares, ha ocasionado la destrucción de esa documentación o su ocultamiento por implicaciones de todo tipo: políticas, religiosas, sociales, etc... Raramente, vuelven a aparecer, al menos cuando caen en manos de personas conscientes de su valor, en unos casos de su valor económico pudiendo encontrarlos en librerías de viejo, en rastrillos, etc., en otros casos, los menos de su valor histórico o documental.
Ante esta situación tan sólo cabe hacer un llamamiento a las conciencias de las personas que guardan estos documentos. Lo que ellos consideran papeles sin valor, y realmente en muchas ocasiones tan sólo tienen el valor documental y no económico, pueden ser fuentes de primera mano para reconstruir la historia, para dar otra visión distinta de las cosas.
Hay una cuestión que me parece preocupante, como es la de que hoy día el reciclado de papel se ha convertido en una cuestión de interés general, tanto que en la mayoría de las ciudades con un cierto número de habitantes se han instalado los famosos contenedores azules. Nunca vamos a criticar desde este foro una acción medioambiental tan importante como esta, pero otra cosa es lo que se recicla.
¿Cuántos trasteros llenos de papeles viejos han terminado en los contenedores azules?
¿Qué es exactamente lo que se deposita en esos contenedores? ¿Tiene alguna parte de ello interés documental?
La verdad es que a veces conseguimos saber que esto sucede por un método muy simple, acudiendo cualquier domingo a un rastrillo, donde podemos ver que en algunos puestos están vendiendo lo que ellos llaman papeles viejos, libros, etc. Una gran parte de esto procede sin duda de estos contenedores pues en todas la ciudades existe un grupo de personas que se dedican a rebuscar entre las cajas de cartón y los periódicos atrasados.
¿No sería mejor depositar esa documentación en un centro documental donde la conserven en estado óptimo, donde los investigadores puedan utilizarla en sus investigaciones o donde no caiga en manos de gente que la puedan utilizar con fines poco honorables?
Por favor lector de este blog, si conoces algún caso así, instale a que deposite esa documentación en algún archivo público, o en caso de ser documentación de algún tipo específico que lo haga en organizaciones o instituciones con las que tenga que ver la documentación. Otra opción, la que más trabajo puede suponer es la de digitalizar esa documentación y hacerla accesible a través de la red, para que pueda servir a todo el mundo. Lo último que se debe de hacer es deshacerse de ella o usarla para encender la chimenea.

lunes, 26 de noviembre de 2007

21 de noviembre del 36

Han pasado 71 años desde que D. Miguel Castaño Quiñones, alcalde de León, periodista, editor del diario "La Democracia" fuese fusilado junto con otro cargos públicos de León por ser uno de los impulsores del Frente Popular, por ser un alcalde socialista, por ser fiel a sus ideales republicanos.
Sus últimos días estuvo retenido en la cárcel de León, tras haber pasado por el espacio de concentración que constituyó el actual Parador Nacional de San Marcos. Sufrió en ambos lugares el hacinamiento, el terror de las noches preguntándose si le tocaría ese día subir al camión que le llevaría ante el pelotón de fusilamiento.
Era uno de los personajes más relevantes del León de la época, defensor desde la páginas de "La Democracia" de las libertades de sus compatriotas leoneses. Su muerte fue una pérdida irreparable, desde todos los puntos de vista, en primer lugar el personal y sobre todo el familiar, pero también desde el punto de vista político y desde el ámbito periodístico.
Son muchos 71 años, dos o tres generaciones, que desapareció este insigne socialista. Seguro que su familia, sus hijos e hijas aun le recuerdan con fuerza. Hace poco me enteré de que, Mariano, su hijo mayor murió hace un par de años. También leí hace tiempo una carta de una de sus nietas, dirigida a José Luis Rodríguez Zapatero, publicada en "El País" y me conmocionó un hecho que si bien conocía de oídas no había reflexionado sobre ello. Resulta que ese periódico que dirigía tan notablemente, "La Democracia", sufrió el cierre tras su detención y poco tiempo después la incautación. Para los que no lo sepan, su maquinaria fue trasladada a la antigua Casa del Pueblo, donde a finales de noviembre del 36 comenzaba su andadura el que sería el periódico del régimen en León hasta el final de la Dictadura franquista, con la denominación de "Proa", que la gente de más de 50 aun podrán recordar.
Bueno, pues la cuestión es que esta incautación debió dejar en bastante mala situación a la familia Castaño, ya que además de no poder realizar la labor que venían realizando diariamente, de la pérdida de la clientela, ya que la mayoría de sus lectores o estaban detenidos, habían huido hacia el Norte o habían sido fusilados, también perdieron la posibilidad de recuperar el dinero que se les adeudaba por los anuncios en la publicación. Se quejaba esta nieta de Miguel Castaño de que los sindicatos habían recibido lo suyo, y es verdad que en el aspecto económico se han visto resarcidos por la incautación de su patrimonio.
Este es el hecho que más me ha llamado la atención, de las incautaciones a particulares o mejor dicho de la incautación de los patrimonios particulares de las personas que pertenecían o habían pertenecido a partidos políticos, sindicatos y demás organizaciones, nunca ha dicho nadie nada. Se ha hecho oídos sordos a las reclamaciones de las familias, seguramente por el miedo que tiene que producir al estado abonar el valor de ese patrimonio incautado, desde las pertenencias personales, pasando por las cuentas en Bancos y Cajas de Ahorros, por sus negocios, por los de sus familiares, hasta sus lugares de vivienda, vendidos y a veces hasta regalados a los nuevos líderes locales del recién surgido movimiento nacional.
Si nos pusiéramos a calcular el valor que podría tener hoy día, por ejemplo "La Democracia", un periódico de tirada local, contando por ejemplo la duración que tuvo "Proa" durante la dictadura, o con su enemigo ideológico de la época "El Diario de León", que sigue publicándose hoy en día, ¿cuanto nos daría?
Seguramente sería una cantidad generosa teniendo en cuenta los nivele económicos actuales, sin contar las economías de las familias que habrían vivido de ello, además del bienestar perdido por la de Miguel Castaño.
Esta es una de las cuestiones que no aborda la Ley de la Memoria Histórica, ¿cómo devolver a esas personas lo que perdieron, lo que les arrebataron, lo que dejaron de percibir? o lo que es peor ¿cómo permitir seguir justificando todos esos atropellos, en muchos casos, por parte de personas que son lo que son porque sus familias se beneficiaron de esa incautación, o porque callaron ante la injusticia para poder sobrevivir, o los que un poco más allá de todo esto creen que no se les hizo suficiente, ya a pesar de todo han podido sobrevivir a las adversidades?
Por eso, hoy unos días después, de ese 21 de noviembre, 71 años después de asesinato de este hombre de bien, honramos su memoria desde estas páginas con la esperanza de que, a pesar de todo, las cosas cambien, y que no sigan diciéndonos que hablar del pasado es abrir heridas cerradas y desenterrar historias caducas. Los que más tienen que ocultar son ellos. Los que tienen miedo de recordar son los que, junto con nuestros muertos, enterraron sus pecados.

lunes, 27 de agosto de 2007

En memoria de Benjamín Rubio, un luchador en todos los aspectos


Uno no sabe que decir cuando una persona como esta nos deja. Luchó por las libertades, por mejorar las condiciones de vida de los trabajadores, por imponer la democracia en este desagradecido y olvidadizo país y lucho contra la enfermedad. Esta última ha sido sin duda la que ha conseguido vencerle aunque sólo físicamente, porque siempre ha agradecido el tiempo que le ha conseguido ir robando a la muerte.
Sin duda la Memoria de Benjamín será imborrable, por lo menos para la gente de su tierra y sus compañeros. Consiguió que le publicasen sus memorias, cosa que le tuvo en vilo durante mucho tiempo, pues era una cosa que quería dejar hecha antes de dejarnos.
La presentación de ese libro fue algo de lo más sorprendente que he podido ver. Benjamín se puso a explicar sus cosas, a un ritmo, vertiginosamente, con el ímpetu de la persona que ve como se le hace corto el tiempo para enseñar y contar todo lo que le quema dentro. En poco menos de una hora, prácticamente contó todo de lo que hablaba en el libro y hasta otro tanto que no había querido escribir en él. Era complicado seguirle, pero una maravilla oírle hablar.
Este era Benjamín para mi, que lo conocí poco. Supongo que habrá gente que se extrañe de que hable de él en este blog y dirán que si Benjamín era socialista. No, no lo creo o por lo menos no en nuestra concepción del socialismo actual, fue anarquista, fue comunista pero sobre todo fue opositor al régimen en todas sus facetas, vamos un "rojo" que dirían algunos. Era un gran hombre que nos ha dejado.
Habíamos hablado de quedar un día y charlar un poco sobre las cosas que cuentas en tu libro y contrastar informaciones, pero no ha podido ser. Hasta pronto Benjamín.

martes, 10 de abril de 2007

La República del 14 de abril

Hace 76 años nació la República. Fue una fiesta para la democracia, ya que se logró de forma pacífica a través de las urnas. Es verdad que no era eso lo que se votaba, pero ese fue el resultado. Fue efímera, truncada por una rebelión militar, auspiciada por la derecha más radical. Muchas personas dieron sus vidas por defender esta forma de gobierno y otras por eliminarla.
Otro año más se celebrarán actos a lo largo y ancho de nuestra geografía en memoria de la proclamación y de los republicanos caídos. En esta semana se rememora y se saca de nuevo a la calle el espíritu republicano, sin embargo, algunas personas nos preguntamos ¿qué queda de la República? ¿Por qué hemos renunciado a su restauración? Sin duda la respuesta está en la supuesta "Transición" modélica que siempre se ha pretendido vendernos para legitimar el estado actual. No debemos olvidarnos de que la República no se acabó el 18 de julio de 1936, sino que aun tuvo numerosos gobiernos durante la Guerra Civil y después en el exilio. La República española desaparece como institución un 21 de junio de 1977, con la Declaración de la Presidencia y del Gobierno de la República Española en el Exilio en París, por la cual aceptan el nuevo estado democrático. Ésta es la verdadera legitimación de la «transición» y una fecha que también debe ser recordada.
A veces la historiografía se olvida de que España tuvo dos gobiernos paralelos, en el interior la Dictadura, en el exterior la República del 14 de abril, a la cual no le faltaban ni ministerios ni ciudadanos a los que gobernar (varios cientos de miles de exiliados), lo que no tenía era el marco físico, las fronteras, que habían sido arrebatadas, no por otro país, sino, paradójicamente, por una parte de nuestros conciudadanos. Entre sus presidentes en el exilio, un leonés, Félix Gordón Ordás (1951-1960).
Aun algunos socialistas celebran este día, pero son los menos, el socialismo español parece que ha renunciado a la república en favor de la monarquía parlamentaria. De hecho, parece que está mal visto que un socialista se declare republicano, enseguida desde la derecha se le acusa de vivir en el pasado y de querer la revancha. Es más, aun hay personas que tienen la osadía de culpar al sistema republicano de la Guerra Civil, cuando es evidente quienes fueron los que se levantaron en armas contra el gobierno legítimo y quienes pusieron a los españoles de un lado o de otro. Otros se empeñan en considerar a la república como un momento revolucionario, quitándole la legitimidad y por ende considerando legitimo el gobierno franquista del 3 de octubre de 1936 o hasta la anterior Junta de Defensa Nacional, como continuadora de la Dictadura de Miguel Primo de Rivera.
En definitiva, se ha olvidado una parte de la historia republicana, la que queda fuera de nuestras fronteras, la que gobernaba a los españoles que pudieron escapar o que no tuvieron más remedio que hacerlo. Esta república es la que hay que reivindicar para la historia de la democracia.
Vamos un poco más allá, reclamemos la tercera república, la definitiva. Tal vez un leonés pueda ser presidente de nuevo, esta vez dentro de nuestras fronteras, sin tener que huir ni ser considerado un traidor a la patria, sin tener que morir sin poder pisar por última vez su tierra.

lunes, 9 de abril de 2007

Una historia de ida y vuelta

Hoy mi propósito es animar a otros blogeros socialistas, a historiadores (amateurs o profesionales), a las directivas de las agrupaciones y a cualquier persona interesada por la historia a escribir la historia de sus respectivas agrupaciones y provincias.
Igual que se están llevando a cabo iniciativas para fomentar los blogs socialistas, en los que desde particulares hasta cargos públicos y orgánicos expresan sus opiniones, y que se ha creado una red de blogs socialistas en los que se tratan los más variopintos temas, creo que sería interesante que también a través de ellos se recopilasen datos, documentos, imágenes y demás fuentes para reconstruir nuestra historia.
En primer lugar quiero explicar mi consideración de nuestra historia como de ida y vuelta. Estamos demasiado acostumbrados a estudiarnos a nosotros mismos desde una perspectiva eminentemente global, mirando al socialismo desde las elites y desde un ámbito demasiado amplio, partiendo siempre de la base organizativa estatal. Por eso se hacen las mismas preguntas una y otra vez ¿cómo nace el partido socialista? ¿cual es el papel del socialismo en el movimiento obrero? ¿qué papel tuvo el socialismo en la república o en la guerra civil?, etc. A todas ellas se ha tratado de dar respuesta desde las primeras obras históricas. Esto lo podemos achacar a varios factores de peso: la falta de fuentes a nivel local lo que retrae la realización de estudios, la falta de interés por parte del mundo académico, la falta de medios y de financiación y sobre todo la visión globalizadora que eclipsa los desarrollos locales de los hechos históricos.
Sin embargo, la historia escrita desde arriba está incompleta, está inacabada. Aun nos falta hacer el camino de ida hacia lo particular para alimentar lo general. La historia de las bases, del esfuerzo por defender las ideas socialistas en un ambiente la mayoría de las veces hostil, las dificultades para mantener las pequeñas agrupaciones y como una y otra vez vuelven a constituirse, la influencia de la densidad de agrupaciones en cada región a la hora de desarrollarse los hechos. Todo eso está por estudiar y nos tiene que llevar de vuelta a la historia del socialismo español, a reescribir la historia contando con las otras historias, con las de las bases que han sostenido y siguen sosteniendo la organización del Partido Socialista.
No hay una fórmula que se pueda aplicar en todos los casos para localizar información acerca de la historia de cada agrupación de cada localidad, pero si que hay una serie de pasos que dar y de fuentes que consultar, que pueden tener resultados positivos.
En primer lugar, por ser nuestra mayor referencia en cuanto a concentración de documentación debemos acudir al Archivo de la Fundación Pablo Iglesias, en donde a lo largo de estos años se ha ido depositando una gran cantidad de documentación de toda España y también del exilio. Tienen editados varios catálogos documentales por temáticas, en los que lo más destacable es un sistema de búsqueda que nos permite localizar la documentación por áreas geográficas, que incluye hasta localidades de pequeña entidad.
También, sin importar el orden en que lo hagamos, podemos acudir a los ayuntamientos, en los que la principal fuente son las actas municipales, documento en el que podremos rastrear la gestión de representantes socialistas en las corporaciones municipales. También pueden aparecer otros tipos de documentación, relativos a gestiones de las agrupaciones con el ayuntamiento, registros, etc.
Podemos hacer consultas también en los archivos históricos provinciales, en los que podemos encontrarnos de todo o nada, depende de cada caso.
Otro archivo interesante puede ser el de las Subdelegaciones de Gobierno, antes Gobiernos Civiles, pues desde ellos se llevaba a cabo un registro de inscripción de asociaciones que nos pueden servir para tener fechas de fundación de las agrupaciones u otros datos. En algunos casos están transferidos a las comunidades autónomas estos fondos ya que han asumido esta función.
Otra fuente muy interesante es la hemerográfica. Es más difícil de utilizar. En muchos casos sólo está catalogada por el la cabecera del periódico y tenemos que buscar ejemplar por ejemplar las referencias. Entre estas incluimos «El Socialista» que en breve se podrá consultar en la red. Por lo demás la prensa local suele ser necesaria, sea afín o de signo contrario.
Si queremos documentar la represión, la Guerra Civil o localizar documentos incautados a las agrupaciones o particulares deberemos visitar el Archivo General de la Guerra Civil Española en Salamanca, el cual además se convertirá en Centro de la Memoria Histórica, donde en su sección político social podemos encontrar también variada documentación.
Además de estos hay Archivos Militares, como el de Ferrol que custodia los expedientes de los juicios realizados a los represaliados, archivos particulares y en unos pocos casos los archivos de las propias agrupaciones.
Un caso muy especial son los documentos que custodian los propios militantes. En muchos casos personas vinculadas al socialismo han acumulado papeles de su paso por la organización que pasan a las familias cuando estos desaparecen y que a veces se pierden por desconocimiento o desidia.
Una fuente que puede resultar fundamental, aunque cada vez nos es menos accesible para las etapas más lejanas, son las fuentes orales, ya que en ocasiones son las únicas. Un consejo, entrevistad a cualquier persona que pueda aportaros algún dato, lo que se pierda ya no se puede recuperar.
Éstas son algunas de las posibilidades, seguro que me dejo algo en el tintero, pero una cosa es segura, unas fuentes os conducirán a otras. Tenemos los documentos, tenemos los medios y sólo nos falta la voluntad. Un último detalle, desde hace unos años han proliferado las asociaciones para recuperar la memoria de los represaliados, contactad con ellos, seguro que algún dato os pueden aportar, sobre todo para casos particulares.
En definitiva, vamos a hacer historia.

lunes, 26 de marzo de 2007

Un 75 aniversario sin celebración


El día 8 de mayo se cumplen 75 años de la inauguración de la Casa del Pueblo de León. Ésta debería ser una fecha importante para el socialismo leonés, sin embargo, ¿quién se acuerda? Me gustaría poder escribir para esa fecha en este blog que me he equivocado, que ha habido una organización socialista, PSOE o UGT, que se han acordado y que han realizado algún acto conmemorativo. Se admiten apuestas.

El proyecto de Casa del Pueblo en León es muy viejo. Tan sólo dos años después de que en Madrid se inaugurase la Casa del Pueblo Socialista comienzan ha hacerse en León las gestiones para hacer una propia. Por aquel entonces las organizaciones socialistas compartían espacio con los cenetistas en un caserón situado en la calle Conde Rebolledo, o al menos así lo atestiguan las escasas fuentes que dan fe de ello, al que denominaban "Centro Obrero". Ya en 1910 se procede a la compra de una parcela, situada en el ensanche de la ciudad, en la que se proyecta hacer una construcción denominada "Casa del Pueblo". El solar era propiedad de Juan Antonio Nuevo Suárez, médico, republicano y de izquierdas. Su precio 1.500 pesetas.

En 1914 aun no se había iniciado la construcción, seguramente por los costes que había de tener. Se le encarga el proyecto para el edificio a Juan Crisóstomo Torbado, que diseña un edificio de tres plantas, más del estilo de una casa convencional de vecinos, pero con algunos detalles, como un frontispicio donde sitúa un reloj.

Se inician los trabajos de preparación del terreno, pero no se llega a comenzar el edificio. Los años posteriores son difíciles para el socialismo leonés. Desde principios de la década había representación socialista en el ayuntamiento, pero en 1917 a raíz de la huelga general son encarcelados los concejales de este partido. Además a ello hay que unir los problemas económicos que afectaban a los trabajadores que rápidamente se transmitían a la organización socialista con el impago de cuotas y hasta con la desaparición de secciones sindicales al completo.

No será hasta 1931 cuando se retome el proyecto, encargándole un nuevo alzado al arquitecto Francisco Javier Sanz Martínez. Este nuevo proyecto es más explicito en su concepción, a la sazón su estilo es muy próximo al racionalismo, con una distribución del espacio útil acondicionada a las necesidades de sus futuros ocupantes. Un gran salón de actos en la planta baja, varias dependencias, despachos y cuartos en la primera y hasta un espacio reservado para biblioteca. También se pensaba en la producción de documentos con una pequeña sala dedicada a archivo.

Dice la prensa de su época que su construcción despertó un vivo interés en la gente de León, ya que los trabajadores acudían allí después de sus respectivos trabajos para contribuir como mano de obra voluntaria.

Gracias a dos esfuerzos se hizo realidad la "Casa del Pueblo" por una parte el de la Agrupación Socialista Leonesa que pidió un préstamo a la Caja de Ahorros de León para hacer frente a los gastos de la construcción y por otro el de cientos de obreros que contribuyeron tanto con sus cuotas como con su trabajo. Con todo ello, el día 9 de mayo de 1932 se celebra su inauguración, como una gran fiesta. Los dirigentes políticos aprovechan para dirigirse a los trabajadores y adoctrinarles. Sin duda un gran logro.

Fue el momento álgido del socialismo leonés durante la II República, pues desde que en abril de 1931 se proclamase no habían parado de sucederse hechos insólitos. La alcaldía de León estaba encabezada por el tipógrafo y periodista Miguel Castaño Quiñones, poco tiempo después elegido también diputado por León junto con otro socialista Alfredo Nistal Martínez. Y poco más de un año después, voila, un espacio físico desde donde dirigir al socialismo leonés. Este crecimiento se constata tanto el el crecimiento del número de afiliados como en la constitución de diferentes federaciones provinciales de secciones sindicales y hasta de las Juventudes Socialistas que habían conseguido contar con representación en numerosos municipios de la provincia.

Será también 1933 otro año de celebración para los trabajadores. En este punto debemos destacar la figura de José Vela Zanetti. Este pintor nacido en Milagros (burgos) pero leonés de espíritu será el encargado de pintar cuatro murales en el salón grande de la Casa del Pueblo y acondicionar su escenario para realizar representaciones de todo tipo. También en esta ocasión se aprovechó para organizar una gran inauguración y un acto.

Sin duda en principio del declive fue la Revolución de Octubre del 34. Con ocasión de estos hechos serán detenida buena parte de la cúpula del PSOE y de la UGT de León y tanto la "casa del Pueblo de León" como otras en la provincia serán clausuradas por orden gubernativa.

No será hasta 1936 cuando se levante la restricción de abrir las Casas del Pueblo y con el triunfo del Frente Popular recuperarán en parte su actividad.

El golpe de gracia a la Casa del Pueblo como tal se lo dará la sublevación militar de 18 de julio de 1936. Según varios testimonios será la "casa del pueblo" uno de los pocos lugares donde se produzca alguna resistencia, aunque resultó inútil, pues pocos días después es incautada por los sublevados.

A partir de ahí el edificio pasa a disposición de las autoridades nombradas por el ejército. En noviembre de 1936 pasa a localizarse en su planta baja el recién fundado periódico del movimiento "Proa", cuya edición se realiza a costa de la maquinaria incautada a la familia Castaño de sus talleres de "La Democracia". Una vez ya instaurado el régimen franquista en las otras plantas se sitúan las oficinas del también nuevo Sindicato Vertical (Organización Sindical Española).

Poco resta decir de la Casa del Pueblo de León, salvo detallar un poco más los usos que fue teniendo el edificio durante el franquismo. En 1949 se funda Radio Falange, más conocida como La Voz de León, cuyo lugar de emisión se encontraba en este edificio hasta que se traslada en 1954 a la calle Ordoño II, llegando a ser con el tiempo Radio Nacional de España.

Para esas fechas se ha comenzado a construir en un solar contiguo la nueva sede sindical, edificio que hoy todavía ocupan los sindicatos, en este caso los democráticos. En 1956 aun dependiente del Sindicato Vertical se establece en él la Escuela Sindical del Hogar. En 1970 no encontramos una nueva idiosincrasia, por una parte "Proa" se traslada a una nueva sede y la antigua Escuela Sindical del Hogar había dejado su espacio en favor de los Antiguos Alumnos de la Escuela. La organización sindical proyecta un nuevo edificio, dicho edificio habrá de ocupar el solar en el que se levanta la antigua casa del pueblo. Para ello una vez redactado el proyecto, se procede a finales de 1973 a su derribo, habiéndose finalizado este a principios de 1974. A partir de entonces la Constructora Asturiana será la encargada de levantar el nuevo y más moderno edificio de Sindicatos.

Aquí decimos adiós a este edificio que no pudo sobrevivir al régimen franquista. En su lugar podemos ver hoy la sede del Ministerio de Trabajo, ya que al desaparecer el sindicato único sus bienes pasaron a formar parte del patrimonio sindical acumulado y fue este ministerio quien reclamó su propiedad, entregando a los sindicatos UGT y CCOO el edificio contiguo también perteneciente al patrimonio sindical, lo cual ha provocado más de una confusión entre este y la Casa del Pueblo.

Son 75 años de historia, pero casi un siglo en realidad.

Recuperar la memoria escribiendo la historia

Hay una pregunta fundamental que debemos hacernos todos y sobre todo las personas interesadas en impedir que se pierda una parte de nuestra historia: ¿Qué podemos hacer para recuperar la memoria? Las respuestas son muchas, pero hay, sin duda alguna, una fundamental: Investigar.
Cada año salen de nuestras universidades cientos de licenciados en historia, altamente preparados, que se ven en la tesitura de preparar las oposiciones para enseñanza secundaria, siendo una minoría los que optan por dedicarse a la investigación. De esta minoría muy pocos pueden investigar aquello que más les atrae, ya que los convencionalismos académicos y la necesidad de optar a becas de investigación hace que a la hora de proyectar su investigación se ciñan a la especialidad de su director de tesis o a cualquier tema que pueda ser compatible con los criterios políticos de la institución que les ha de conceder su exigua beca.
A pesar de ello, quizá no sean estas las causas de que no se investigue la historia del socialismo, al menos en su faceta local, ya que son numerosas las investigaciones sobre sus dirigentes y su papel tanto durante la Restauración como la II República. Es más probable que la principal causa de la falta de investigaciones de este tipo a otros niveles sea simplemente la falta de voluntad desde las jerarquías autonómicas, provinciales o locales de las organizaciones socialistas. Es verdad, que si hay algunos estudios en contadas comunidades, y hasta algunos a nivel provincial, pero el hecho es que hay profundas diferencias entre unos lugares y otros.
Ya hemos visto que el investigador está limitado por otras cuestiones ajenas a su voluntad, por lo tanto han de ser estas organizaciones las que promuevan que se investigue su propia historia. Desde el lugar donde escribo encontramos un ejemplo paradigmático, ya que nos encontramos con que el interés por la historia del socialismo en nuestra provincia ha crecido a raíz de la elección de José Luis Rodríguez Zapatero como presidente, sin embargo, ni eso ha logrado que surjan ni desde la universidad ni desde las organizaciones socialistas iniciativas en esta línea.
Como en todos los ámbitos, León es rica en historia, pero pobre en investigación. Hay grandes lagunas que no se cubren, o que se tratan de llenar a base de contar anécdotas carentes de contexto. A día de hoy lo que se conoce del socialismo leonés es mínimo. El efecto, es evidente, el olvido. Poco o nada se recuerda de aquellas primeras personas que decidieron reunirse para formar las primeras agrupaciones, ni de aquellos que concurrieron a las elecciones municipales o nacionales, pero que no lograron ser elegidos o aquellos otros que si lo fueron. También existe un vago recuerdo de que una vez hubo en León unos edificios denominados "Casa del Pueblo" a los que los obreros acudían, donde realizaban su labor el partidos y las secciones sindicales, donde se organizaban los 1º de mayo o se hacían asambleas obreras.
También es verdad que el franquismo durante casi 40 años se encargó de borrar o de procurar que fuesen temas tabú los recuerdos de lo que había antes, hasta los recuerdos de aquellos familiares que fueron masacrados por tener otras ideas, tuvieron que ser acallados.
Con todo ello pintamos un cuadro seguramente excesivamente pesimista ya que aunque el trabajo sigue por hacer, en nuestra mano está el comenzarlo, al menos mientras los medios y las fuentes de información puedan ser consultadas. Por ello, en este blog, trataremos de hacer de este un tema de debate y a través de nuestra web trataremos de que ese vacío se vaya llenando, pues la segunda parte de la respuesta a la pregunta que hacíamos al principio es: difundir los resultados de nuestra investigación.

Presentación del libro "Muerte y represión en el Magisterio de Castilla y León"