domingo, 13 de abril de 2008

Colofón, punto y seguido de unas brillantes Jornadas

En la mañana de ayer se dieron cita nuevamente casi dos centenares de personas para asistir a la conclusión de las Jornadas sobre la represión en el Frente Norte. Según las palabras de Juan Moreno, Presidente del Ateneo Republicano de León, una de las formas de medir el éxito de estas jornadas puede ser el hecho de haber conseguido una gran fidelidad de público, hasta el extremo de guardar los asientos de un día para otro.
Otro de los éxitos que han tenido estas jornadas, sobre todo por su carácter divulgativo en torno a la materia de la que han tratado, ha sido el de trasmitir sin apasionamientos innecesarios una realidad que fue cruenta y dolorosa, sin dejar traspasar más que el afán de poner en conocimiento datos históricos y hechos reveladores de la crudeza de los tiempos que tocó sufrir a nuestros abuelos.
La tarde del viernes acogió en primer lugar la charla ofrecida por Carlos Méndez, investigador del anarquismo leonés, que realizó un interesante repaso al desarrollo de los acontecimientos en relación con la CNT, una de las organizaciones sindicales que junto con UGT tuvieron una mayor implantación e importancia en el desarrollo de las defensas en el norte, contando incluso con un batallón, el 206, y numerosos miembros en los demás. Destacó la trayectoria vital de algunos de sus representantes como Laurentino Tejerina o Florentino Monroy y el final trágico del primero. Es grato indicar que Carlos Méndez a pesar del profundo conocimiento que ha adquirido en esta materia no es historiador, por lo cual su mérito es doble acercándose a cuestiones tan complejas.
Por otra parte, Concepción Marcos, realizó un repaso al tratamiento que la represión ha recibido a lo largo del tiempo en la historiografía sobre el tema, concretando sobre todo en los avances más importantes que han estado centrados prácticamente en la última década.
En la jornada del sábado pudimos comprobar como la represión afectó de forma no sólo directa sino también especial a las mujeres, que tuvieron que sufrir además de la penuria y de la vergüenza de pertenecer al bando de los vencidos, el castigo de devolverlas a un segundo plano social después los numerosos avances que se habían logrado en pro de la igualdad. Mirta Núñez logró trasmitir al público la idea del desprecio que el régimen tuvo para con las mujeres de los vencidos, equiparándolas con delincuentes en las cárceles, subyugándolas en todos los aspectos.
Para finalizar Juan Moreno nos acercó a uno de los lugares que en los últimos años se ha convertido en uno de los ejemplos más caros de como actuaba la represión. Nos referimos al Pozo grajero de la localidad de Lario, en el municipio de Burón. Allí eran lanzados los cuerpos de los fusilados de los alrededores, a veces con vida todavía, ocasiones en las que para callar sus gritos de dolor lanzaban granadas dentro o gasolina que a continuación incendiaban. En 1998 se descubrieron allí los restos de al menos 13 personas, a pesar de que no se descarta que hubieran podido ser más.
Para finalizar se puso un fragmento del discurso pronunciado por Manuel Azaña, Presidente de la República, el 18 de julio de 1938, en el que pedía para los españoles,: paz, piedad y perdón.
Tal y como los organizadores comentaron durante las charlas, estas saldrán publicadas en breve en un volumen de carácter no venal, razón por la cual aquellas personas que quieran hacerse con él deberán dirigirse a la sede de ambas asociaciones organizadoras en la calle La Rua o a las siguientes direcciones de correo electrónico:

Asociación Manuel Azaña de León: azana.leon@gmail.com
Ateneo Republicano de León: ateneo.leon@gmail.com

o al teléfono 987 17 65 75

Por último y a modo de conclusión queremos destacar el valor tan importante que han tenido estas Jornadas por su labor en la divulgación de los efectos de la represión en la región del norte en la que la sublevación militar no triunfo desde los primeros momentos. A pesar de ello, también me gustaría realizar una crítica constructiva a la organización de las mismas.
Por una parte, algunas de las conferencias han redundado demasiado en informaciones de sobra conocidas por estar publicadas con anterioridad y otras han sido demasiado farragosas por introducciones demasiado amplias dejando poco tiempo a las cuestiones centrales de las mismas. Hubiera convenido mucho más incluir en las charlas avances de las investigaciones más recientes que se están realizando.
Otra cuestión que hubiera sido de interés tener en cuenta, sobre todo con la participación entre los ponentes de varios profesores universitarios, es la de haber elaborado un convenio con la universidad para conceder créditos para los estudiantes de historia, por dos cuestiones fundamentales: la primera para atraer el interés del ámbito académico por las jornadas y para atraer de este modo a nuevos futuros investigadores.
A pesar de todo ello debemos hacer un balance muy positivo de las jornadas, que tendrán una reedición el próximo mes de mayo en Burgos. Sinceramente gracias.

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Presentación del libro "Muerte y represión en el Magisterio de Castilla y León"